lunes, 2 de marzo de 2009

El paciente de la 376

EL PACIENTE DE LA 376. CASO REAL .
(relato hallado por casualidad en el grupo La Pipa)

HECHO REAL
(Ring, ring, ring)
- Hospital Xeral de Lugo bos días.
- Si, Buenos días, quisiera hablar con alguien que me de información sobre un paciente que está internado.
- ¿De qué paciente se trata?
- Se llama Antonio Comesaña Otero y está en la habitación 376.
- Un momento, le paso a enfermería.
- Buenos días, habla la enfermera Luisa Casal, ¿en qué puedo ayudarle?
- Quisiera saber las condiciones clínicas del paciente Antonio Comesaña Otero de la habitación 376, por favor.
- Un minuto que voy a localizar al médico de guardia.
- Buenos días, habla el doctor Quirós, ¿en qué puedo ayudarlo?
- Verá doctor, quisiera que me informasen sobre el estado de salud de Antonio Comesaña Otero de la habitación 376.
- A ver, un minuto que consulto la ficha del paciente.
- Bueno, gracias
- Aquí está. Veamos, hoy se alimentó bien, la presión y el pulso se mantienen estables y está respondiendo bien a la medicación por lo que mañana le retiraremos el monitor cardíaco, si continua en esta línea le daremos el alta en dos o tres días.
- ¡Muchas gracias doctor, no sabe usted la buena noticia que acaba de darme! ¡Joder que alegría! - Me alegro hombre, ¿quién es? ¿Su padre?
- No, no, que va, yo soy Antonio Comesaña Otero y estoy llamando desde la habitación 376, lo que pasa es que aquí todo el mundo entra y sale del cuarto cuando le sale de la polla, parece que hablan entre ustedes en chino y a mí ni Dios me dice un carallo.
A mí me ha parecido buenisimo, y además, me ha hecho ver que mientras que los profesionales de la salud damos por hecho o sabido algo, el que está en la cama, o a la espera de pruebas, o por confirmar un diagnostico; no tiene ni idea de qué narices se le habla, si es que nos dirigimos a él verdaderamente.
Oigo (cada vez menos) a pacientes decir: "el medico (o la enfermera) ni me miró, solamente miraba la pantalla mientras decía frases que yo no he entendido".
El contacto cara a cara es muy importante, con un simple gesto, o manera de poner las manos podemos dar a las personas a las que dirigimos nuestra atención mucha más tranquilidad y seguridad que diciendo mirando levemente y sin sonreir : "Sr X; las pruebas diagnosticas relaizadas han dado negativo, por lo que el jucio clinico hecho a priori no concuerda con su diagnostico real".
Si a mí, enfermera que soy y creo que experimentada, si estoy en la consulta de cualquier medico, nerviosisima, dandole vueltas a la cabeza y esperando un resultado de alguna prueba, me resulta dificil de digerir tantisima parafernalia, pues no quiero ni imaginarme lo que se le vendría encima a cualquier persona ajena a la materia.
Para mí, y es lo que pongo en práctica cada día , es mucho más eficaz coger de la mano o simplemente mirarle a los ojos con una sonrisa (depende del grado de confianza) y decir: pues nada, a seguir así de bien, porque está usted como una rosa, o sea, que seguiremos cumpliendo años hacia atrás . Lo más problable es que además al paciente (me encanta esa palabra en el sentido de la paciencia del santo Job) le arranque sin querer una sonrisa y la proxima vez que sea vea en un aprieto sematico venga a buscarme para que le saque de dudas.
Espero que os haya hecho reflexionar como a mí.

9 comentarios:

Miguelo dijo...

que bonito cuanta humanidad cogiendo la mano :)

Dashina dijo...

Qué verdad como un templo!! Que ni nos enteramos muchas veces de lo que nos dicen. Y en tu trabajo como en el mío o como en cualquiera que sea trato con personas, el mirar a los ojos, una sonrisa y el lenguaje comprensible, son el arma más eficaz.

Besos

romudea dijo...

Miguelo: yo es que se me van las manos solas, sobre todo si se trata de un entrañable abuelo.
Dashina: la cosa es ponerse en el lugar del otro, yo me veo en una tienda de moviles y es que no me entero de na, y solo se me ocurre pedir un aparato pero que solo llame y reciba llamadas, y los numeros que sean grandes.

Fidji dijo...

Hola romudea, paso de ser una lectora anonima de tu blog, a darte las gracias por los buenos ratos que he pasado y paso leyendote.
Y por el cariño con el que describes tus sentimientos en esta bonita profesión.
Aqui puedes recoger tu premio

http://un-paseo-por-la-vida.blogspot.com/

con cariño
Fidji

perlas dijo...

enhorabuena por el blog..y me encantó el chiste, aunque tristemente es real, lo entendí perfectamente como buena gallega q soy...jeje
tengo un par de blogs de contenido sanitario:soy T.E.L y Aux de Enfermería
www.trabajadorsanitario.blogspot.com
www.testoposicionessanidad.blogspot.com
si te interesa podemos compartir enlaces
mi correo perlasone@hotmail.com
un saludo y enhorabuena por tu trabajo, tanto en la vida real como en el blog.

ANA dijo...

Yo tambien soy enfermera y trabajo en un hospital privado. En muchas ocasiones vamos tan liadas que no nos da tiempo ni a preguntar al paciente como se encuentra...y la verdad es que esos días te vas a casa con muy mal sabor de boca.
Enhorabuena por este blog y sobre todo por este post.
Un saludo

Marié (enfermera venezolana) dijo...

Buenísimo, de verdad, y muy buena reflexión... es lindo saber que cada día somos más los que actuamos como humanos, un día dejaremos de ser la excepción.

Cristina Red dijo...

Hola romudea, me ha encantado el post y sobre todo tus reflexiones, es por ello que he abierto un debate sobre este tema en www.redpacientes.com, una comunidad de pacientes crónicos, familiares y profesionales sanitarios, en la que trabajo. Veremos a ver cómo se han sentido ellos al estar hospitalizados.
Un abrazo y gracias por acercarnos a esta realidad.

Anónimo dijo...

Las enfermeras son las que menos saben aportar algo de humanidad y ni que decir de las auxiliares que viven asqueada de limpiar la mierda y tratan a todos de una terible manera.......ahora no vengan a hacerse los conmovidos....